sábado, 5 de noviembre de 2011

La fuerza en una letra que se dibuja empieza el camino de la hormiga que no está que dejó el surquito de tierra seca. Un chino va a escribir ahí como un oso recién levantado. Vamos a caminar desde la estación, a no esperar los trenes ni a correrlos. Vamos a comprar cosas chinas importadas importantes. Nuestro pasaporte al encuentro. Una lengua extranjera que no engaña tanto como la natal. El chino escribe, el oso duerme. Hacé como la hormiga.

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